Presidente de AEDIPE y AEDIPE Comunidad Valenciana. Presidente de AECOP-EMCC España (coaching ejecutivo). Director del Master de Gestión del talento (www.mastergesta.es). Director de las jornadas TMT, Talento & Management Tendencias. Catedrático de Organización de Empresas en el Dpto. Dirección de Empresas (Facultad Economía, Universidad de Valencia), Coach Senior Certificado CS44. Conferenciante y Escritor. Y padre de dos hijas preciosas.

domingo, 25 de julio de 2010

COACHING PERSONAL, DESARROLLO PERSONAL

Desde hace ya mucho tiempo el desarrollo personal ha sido un área importante en la evolución y mejora de las personas. Yo personalmente lo descubrí profesionalmente (aunque no personalmente donde ya en mi escritorio había mucha literatura de desarrollo personal y filosofía existencialista) en el año 1987 cuando comencé a leer manuales y libros de especialización de la Gestalt, de Perlz, de Rogers, Maslow, Jung, Adler, Ericson, Allport… todo un cuerpo de humanistas que se distinguían precisamente de la psicología clínica tradicional al plantear que todos podemos mejorar como personas y que esa mejora y crecimiento es la vida misma. Eso fue quitarle la patología a la psicología, y también comenzar a focalizarse en el lado positivo de evolución y desarrollo de las personas. Este simple cambio fue muy importante para entender la implicación de la psicología en la vida cotidiana. Estos autores de la segunda mitad del siglo XX marcaron toda una corriente que será vital para comprender el sentido del coaching personal en el sentido que lo comprendemos hoy en día, en una visión del desarrollo del ser humano con una clara orientación a objetivos y a un plan de acción, pero siempre desde la persona que vivencia el proceso. Por eso, el desarrollo personal es y será tan importante en la vida cotidiana de las personas, porque en realidad ayuda en el día a día a orientar, replantear, pensar, actuar, decidir… ayuda al ser humano en su desarrollo. Rogers, claro exponente de la psicología humanista, en su “psicoterapia centrada en el cliente” marcó ya una diferencia fundamental entre el concepto de cliente y paciente. El cliente es responsable y libre, alguien activo que decide en su proceso. ¿Os suena todo esto? No debemos olvidar de donde provienen las principales ideas del coaching personal. Como decía Rogers, más que una técnica es un enfoque, una actitud. Y en este sentido destacaba tres actitudes base: la aceptación incondicional positiva, la empatía centrada en la persona y la autenticidad. Pero bueno otro día haremos un especial Rogers que bien merece la pena. Sencillamente, este blog y otros que espero poner, son un llamamiento a profundizar en muchas de las raíces del coaching personal para integrar mejor su comprensión. Para quizás reflexionar sobre la importancia de trabajar con personas en su desarrollo personal, en su complejidad, en su ser sistémico, en su ser emocional.